Está demostrado que después del miedo a la muerte, el siguiente miedo que experimentamos las personas, es el miedo a hablar en público. Si a este miedo le sumas el miedo a vender, entonces estamos ante un gran problema.

Y es que, culturalmente tenemos muchas creencias respecto al dinero. Asociamos todo lo relacionado con el dinero a algo sucio y malo. El hecho de vender, implica obviamente una transacción de dinero. De allí que, nos sintamos tan mal ante el proceso de venta.

Sentimos que está mal cobrar por algo que nos resulta “fácil” hacer. No nos gusta pedir dinero por nuestro trabajo, especialmente si nunca hemos tenido que hacerlo antes.

Dejarte paralizar por el miedo a salir a vender, te aleja de tu objetivo de llegar a vivir de tu pasión.

¡Tengo miedo de salir a vender!

tengo miedo a vender mis productos

El día que decidiste emprender tu propio negocio, seguro lo hiciste por varias razones. El dinero puede que, haya sido una de esas razones, pero estoy segura que no ha sido el único motivo.

Lo más probable es que, hayas decidido emprender porque soñabas, con crear un trabajo que te permitiera compartir con el mundo eso que te gusta hacer, al mismo tiempo que concilias tu vida familiar. (Cosa muy difícil, con los trabajos por cuenta ajena de hoy en día).

Pues bien, para lograr tu misión, debes ser capaz de llegar a las personas y hacerles ver los beneficios de comprar alguna de tus piezas. En definitiva, para ayudar a tus clientes a solucionar su problema, tienes que venderles tus productos.

Las ventas son el vehículo que te permitirán hacer realidad tu sueño. Vender es el resultado de tu trabajo y la base de tu negocio creativo.

Tener miedo a vender tus productos, es algo totalmente normal, y más si nunca has trabajado en entornos comerciales y no sabes cómo desarrollar una estrategia de ventas.

¡Pero tranquila, puedes aprender a vender!

Hay personas que tienen una especie de “magia especial” y tienen más soltura para lanzarse a vender. Pero déjame decirte que incluso hasta las personas más tímidas, pueden aprender a vender.

Aprender técnicas de ventas no es suficiente a veces.

Y aquí volvemos al punto inicial de este post. No se trata de no saber vender. Cualquiera puede leer un libro de marketing y saber la teoría. El miedo a vender tiene un elemento emocional muy fuerte, que nos paraliza en muchos casos.

En mi experiencia con mis clientas de asesoría comercial,  he descubierto 3 factores que influyen negativamente.

♦ Inseguridad: Un punto íntimamente ligado con la autoestima. Si sientes que no estás a la altura, que no eres lo suficientemente buena en lo que haces, o que tus precios y la calidad de tus productos no son los mejores, te bloqueas y terminas exteriorizando este sentimiento de inseguridad en tus acciones comerciales.

♦ Vergüenza: Un aspecto que refleja lo que sentimos ante la idea de que nos vendan algo. Como posibles clientes vemos al vendedor como alguien pesado y molesto. Esa es precisamente la imagen que te viene a la cabeza, cuando tienes que ser tú quien le toca vender lo que hace.

♦ Recelo: Aquí entran en juego los pensamientos limitantes que tengas sobre el dinero. Sentir que el dinero es malo, que ganar dinero por algo que haces por “hobby” es algo incorrecto, o que eres una impostora, hace que tú misma sabotees todo tu esfuerzo por realizar una venta.

Los miedos primero se identifican, luego se superan.

Resolver estos 3 puntos débiles, es un proceso complejo y no es algo que se pueda hacer en un simple post. Contar con una mentora que te ayude a superarlos, es una buena forma de empezar a convertirte en una excelente vendedora.

Si te interesa descubrir cómo puedo ayudarte,  puedes pedirme una SESIÓN GRATIS, para charlar sobre tu caso y ver que aspectos debes trabajar para mejorar.

La única forma de perder el miedo a vender es salir a vender.